Edmílson, durante el acto de inauguración del V Torneo Internacional. GERMAN PARGA / FCB

José Edmílson ha viajado en el tiempo. El ex jugador del Barça, campeón de la Champions League de 2006 en París contra el Arsenal, se ha vuelto a sentir como un niño estos días en el V Torneo Internacional FCBEscola que se celebra en los campos anexos del Miniestadi y que reúne a más de 1.200 niños y niñas de 19 países. "Estoy realmente emocionado. Ver jugar a estos chicos me ha trasladado a la época en la que yo, con 10 años, jugaba en Taquaritinga, un pueblo pequeño en el interior de Sao Paulo, y salimos a disputar nuestro primer torneo en San Carlos. El pueblo vecino estaba sólo a 40 minutos, pero fue una experiencia fantástica porque el torneo duraba una semana y aprendí mucho e hice buenos amigos", explica el embajador de la FCBEscola que durante estos días es el hombre más perseguido en los campos anexos del Miniestadi por todos los jugadores participantes que lo buscan para fotografiarse con todo un campeón del mundo con Brasil.

"Mi valoración del primer día de torneo es muy positiva. Para mí es un orgullo poder compartir esta experiencia con estos niños y niñas que son unos privilegiados por qué pueden entrenarse siguiendo la metodología del mejor equipo del mundo", comenta Edmílson. Para él, que jugó la final de París en el centro del campo junto a Deco y Van Bommel, es muy importante el trabajo que hacen en cada FCBEscola unos entrenadores que han sido formados en Barcelona con el ADN Barça: "Los entrenadores son la clave de nuestro éxito. Están muy preparados y saben transmitir la metodología y los valores del Barça a unos jóvenes jugadores que sueñan con convertirse en futbolistas en un futuro".

La filosofía del Barça

Edmílson habla mucho con las jóvenes promesas azulgranas que disfrutan de la gran fiesta del barcelonismo en el V Torneo Internacional. "Les he dicho que escuchen siempre a su entrenador. Que le hagan caso. Y que sigan siempre sus instrucciones. Una metodología de éxito basada en el juego ofensivo donde la posesión del balón es la clave de todo. Siempre jugamos hacia adelante. Nunca miramos atrás. Yo he visto cómo estos chicos siempre quieren salir con el balón controlado desde atrás y esto es propio del estilo Barça", asegura Edmílson, quien cree que ahora es mucho más fácil enseñar con este sistema porque se ha demostrado que no sólo es capaz de dar espectáculo sino que es ganador. "¿Qué consejo les doy a estos chicos? Que disfruten y que se entrenen mucho. Este es un torneo único. Un intercambio cultural impresionante".