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Omar y Agustín, durante el último entrenamiento del FCBClínic en los anexos al Miniestadi. | Víctor Salgado / FCB

El FCBClínic celebrado durante la semana de Acción de Gracias en los anexos al Miniestadi ha venido acompañado de una historia muy especial que ha marcado a los más de 200 participantes y a sus acompañantes en Barcelona. Entre el grupo de jóvenes estadounidenses se encontraba Omar, un chico de 13 años de Missouri que conoció por primera vez a su abuelo con motivo de estas jornadas de entrenamientos.

Omar, que fue uno de los escogidos entre los participantes de los diferentes FCBCamps celebrados el año pasado en Estados Unidos para disfrutar de esta experiencia, no había tenido la oportunidad de conocer a sus abuelos en todos estos años por problemas burocráticos. El joven norteamericano asegura que “surgió la oportunidad y no me lo pensé. Además, aproveché la ocasión para poder invitar a mi abuelo a que viniese conmigo y así poder conocerle en persona y abrazarle”. Agustín, su abuelo, no lo dudó y le respondió que sí al instante.

El joven pasó por México para recoger a su abuelo y viajaron juntos a Barcelona para disfrutar de una semana entera de esta experiencia 100% Barça. De esta forma, Agustín, natural de Pachuca, dejó sus quehaceres en su huerta para conocer al quinto de sus ocho nietos. Todavía le faltan otros tres.

A sus 66 años, Agustín ha quedado maravillado al ver las instalaciones donde entrenaba su nieto estos días. No se parecían en nada a los modestos terrenos de juego donde él jugaba de joven con su equipo, el Real San Juan, e inculcó a sus hijos el amor por el fútbol. Su nieto también ha seguido sus pasos y lo tiene claro cuando afirma que “estar aquí es como un sueño, ahora mismo estoy en shock”.

Durante su estancia en Barcelona, además de las sesiones de entrenamientos y partidos amistosos, Agustín y Omar también han podido ver dos partidos de Primera División; el más especial, sin duda, el que enfrentó este domingo al Valencia y al FC Barcelona en la capital del Turia, al que acudieron invitados por un padre mexicano que formaba parte de la expedición y que quedó cautivado por este encuentro familiar. Omar lo tiene claro tras asegurar que “ha sido el mejor partido de fútbol que he visto nunca”.

En tan sólo unas horas, Omar regresará a casa con su familia con una maleta llena de buenos recuerdos de estos días pasados en Barcelona junto a su abuelo Agustín, que volverá a seguir cultivando sus matas de tomates, alfalfa y maíz, del que dice que tiene pinta de que “habrá una buena cosecha”. Sin duda, Agustín recordará este de Acción de Gracias, una tradición que precisamente comenzó como una bendición de la cosecha y del año anterior, como un auténtico regalo de su nieto. 

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